Jueves: Polaridad
CÉLIDA NO ESTÁ FUERA
Una encuesta nacional, levantada cara a cara en viviendas, la puso arriba de Lamarque y Lorenia. Mientras la conversación política parece reducir la interna a dos nombres, los números dicen que todavía existe una tercera jugadora.
Por René Díaz | CajemeNews.com
El principio de Polaridad sostiene que los opuestos forman parte de una misma realidad y que entre los extremos existen distintos grados. En política ocurre algo parecido: muchas veces intentamos convertir una competencia abierta en una lucha entre dos personajes, hasta que aparece un dato que obliga a mirar nuevamente todo el tablero.
Eso puede estar ocurriendo en Morena Sonora.
Durante las últimas semanas buena parte de la conversación política se ha concentrado en Javier Lamarque y Lorenia Valles. Lamarque recorre el estado, suma estructuras y asegura que sus propias mediciones lo colocan con ventaja; Lorenia mantiene presencia, relaciones políticas y estructura propia. Pero en medio de esa narrativa existe un nombre que sería un error borrar anticipadamente:
Célida López Cárdenas.
Porque Célida tiene algo que no puede desaparecer con declaraciones: una encuesta nacional que la colocó en primer lugar.
Enkoll realizó para El Universal una medición estatal entre el 18 y el 21 de julio. No fue telefónica ni una consulta abierta por internet: fueron 1,201 entrevistas cara a cara en viviendas, con una muestra probabilística y representativa de Sonora, margen de error aproximado de 2.83 puntos y nivel de confianza de 95%.
¿Y qué encontró?
En preferencia bruta para la candidatura de Morena, Célida apareció con 16%; Javier Lamarque con 14% y Lorenia Valles con 13%. En preferencia efectiva, eliminando a quienes respondieron ninguno, no sabe o no contestaron, quedaron Célida 24%, Lamarque 20% y Lorenia 18%.
Las diferencias no son enormes y, considerando el margen de error, sería incorrecto presentarlas como una ventaja definitiva. Pero también sería incorrecto actuar como si Célida hubiera desaparecido de la competencia.
Y no encabezó solamente una pregunta. La misma medición la colocó como la aspirante más conocida, con 49%; Lamarque registró 42% y Lorenia 32%. También apareció arriba en indicadores como cercanía con la gente y conocimiento del estado.
Hay otro dato interesante. Enkoll construyó un índice para aproximarse a distintos criterios de valoración de una candidatura de Morena, combinando opinión positiva, atributos, disposición a votar y preferencia interna. Ahí Célida obtuvo 8.5 puntos sobre 10 y Lamarque 1.5.
Esto necesita una aclaración fundamental:
La encuesta de Enkoll no es la encuesta de Morena.
No decide la candidatura, pero tampoco puede ignorarse.
Sobre todo porque Morena ha hablado de un procedimiento que contempla mediciones internas y una encuesta definitiva en territorio. Entonces surge una pregunta inevitable: si una encuesta presencial ya colocó a Célida arriba, ¿por qué considerarla fuera antes de conocer la medición definitiva?
Célida tampoco es una improvisada. Fue diputada local, presidenta municipal de Hermosillo entre 2018 y 2021, secretaria de Turismo, jefa de la Oficina del Ejecutivo estatal y actualmente forma parte del gabinete de Alfonso Durazo. Esa trayectoria también ayuda a explicar su nivel de conocimiento.
Además, mientras otros concentran buena parte de la conversación mediática, ella continúa recorriendo territorio. Durante julio y agosto ha realizado actividades en Hermosillo, Cajeme, Navojoa, Huatabampo, Álamos, Guaymas, Empalme, Cananea, Agua Prieta, Nogales, Santa Ana y San Luis Río Colorado, entre otros lugares.
Por eso quizá estamos cometiendo un error al convertir demasiado pronto la interna de Morena en un enfrentamiento Lamarque-Lorenia.
Hay una tercera variable y tiene números.
Lamarque tiene estructura, historia dentro de la izquierda y el respaldo público de personajes como Heriberto Aguilar. Lorenia tiene relaciones, presencia nacional y estructura propia. Pero Célida tiene algo que políticamente pesa: una medición presencial de una encuestadora nacional que la colocó encabezando la competencia.
¿Significa que Célida será la candidata? No.
¿Significa que ganará la encuesta de Morena? Tampoco.
Significa algo mucho más sencillo:
no está fuera.
Y todavía existe otra variable capaz de alterar el desenlace: el género. Morena deberá acomodar sus candidaturas respetando las reglas de paridad, por lo que Sonora podría no depender únicamente de quién obtenga algunos puntos más en una encuesta. Eso mantiene tanto a Célida como a Lorenia dentro de una ecuación que ningún análisis serio debería borrar anticipadamente.
La encuesta definitiva pondrá las cosas en su lugar. Hasta entonces, Lamarque puede decir que va adelante y Lorenia continuar construyendo su ruta, pero existe una medición publicada de Enkoll para El Universal que encontró a Célida primero, Lamarque segundo y Lorenia tercero.
Y mientras no aparezca una medición posterior, comparable y metodológicamente sólida que muestre otra fotografía, ese resultado permanece sobre la mesa.
Porque en política no siempre está adelante quien más ruido hace. A veces hay que observar quién sigue caminando mientras los demás creen que la competencia ya se redujo a dos.
Célida no está fuera.
Y quizá la sorpresa de esta interna sea descubrir que nunca lo estuvo.
Esta es apenas una opinión personal, una lectura del instante y del momento histórico, político y social que nos tocó vivir. No pretende ser verdad absoluta; es experiencia, percepción y análisis. El lector tendrá siempre la última palabra: creer, dudar o pensar distinto.






















