Viernes: Polaridad
Poloma Terán: de influencer a política… ¿hasta dónde puede llegar?
Por René Díaz | cajemenews.com
En política, todo tiene dos polos. Nada es absoluto. Todo se mueve entre extremos que, en ocasiones, terminan tocándose. Esa es la ley de la polaridad.
En Sonora, esa ley se refleja con claridad en perfiles como el de Paloma Terán. Porque su historia es precisamente eso: dos extremos que se cruzan.
Por un lado, el mundo digital. Por el otro, el poder político tradicional. Paloma Terán no nace en la política institucional. Su crecimiento inicia como influencer en redes sociales, construyendo una base propia de seguidores en temas de estilo de vida, moda y cercanía con la gente.
Ese es su primer polo. Pero el otro polo es todavía más fuerte. Su origen político.
Es hija de Vicente “El Mijito” Terán y de Irma Villalobos Rascón, conocidos en Agua Prieta como la llamada “pareja imperial”, por su dominio político durante años en ese municipio.
Y no es menor: su padre fue presidente municipal tres veces (1997–2000, 2009–2012 y 2015–2018) su madre fue presidenta municipal dos veces (2000–2003 y 2012–2015) Cinco periodos en total dentro de la misma familia. Ese es el otro extremo.
Ahí es donde la polaridad se cumple perfectamente. Una figura que viene de lo social… pero con raíces profundas en la política. Hoy, esa mezcla la tiene en una nueva posición. Ya no es solo influencer. Ya no es solo hija de una estructura política. Hoy es parte del gobierno.
Actualmente funge como titular del Sistema Estatal de Comunicación Social del Gobierno de Sonora, dentro de la administración de Alfonso Durazo, tras haber solicitado licencia como diputada local.
Eso cambia todo. Porque pasa del discurso… al control del mensaje.
Del contenido digital… a la narrativa institucional. En política, eso es poder. Ahora bien, la pregunta importante es:
¿a dónde va?
Dentro de las columnas políticas en Sonora, su nombre ha empezado a sonar en distintos escenarios, desde posiciones legislativas hasta posibles aspiraciones futuras dentro de la Toyota. No como candidata definida hoy. Pero sí como figura en crecimiento.
Ahí vuelve la polaridad. Porque representa dos cosas al mismo tiempo: Renovación… y continuidad. Lo nuevo… y lo de siempre. La cercanía con la gente… y la cercanía con el poder. Y en política, cuando esos dos extremos se juntan… se construyen proyectos.
Pero también se generan dudas. Porque el reto no es crecer en redes. Ni crecer dentro del sistema. El reto es sostenerse en ambos. Mijita Terán es el reflejo de una nueva política… con raíces profundamente conocidas.
Porque al final, en política, hay una ley que no falla: lo nuevo y lo viejo no se enfrentan… se combinan para seguir en el poder.























