EL KYBALIÓN POLÍTICO

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Lunes: Generación

El poder no se declara… se construye todos los días en Sonora
Por René Díaz | cajemenews.com

En política, el poder no aparece de un día para otro; se genera. Se construye con acciones, con presencia, con decisiones y, sobre todo, con la capacidad de influir en la mente no en la gente, sin necesidad de imponerlo. Esa es la ley de generación, y en Sonora ya está marcando quién realmente está en la jugada… y quién solo cree estarlo.

En los últimos días, los movimientos han sido evidentes. El alcalde de Cajeme, Javier Lamarque Cano ha salido de su municipio para generar presencia estatal; reuniones en San Carlos con empresarios, encuentros en San Luis Río Colorado con actores políticos y con el sector empresarial. No es casual; ningún aspirante crece si se queda en su territorio. Lamarque está generando expansión, buscando construir relaciones más allá de Cajeme y posicionarse como una opción real dentro de Morena.

Pero la generación no se sostiene solo con agenda. Se sostiene con realidad.
Y ahí está el punto más delicado.
El fin de semana, en Ciudad Obregón, fueron asesinadas cuatro personas; y hoy, en la colonia Ladrillera, dos más fueron atacadas a balazos, entre ellas una mujer. No es un hecho aislado, es una secuencia que se repite, una realidad que se acumula y que termina generando algo que ningún político controla del todo: percepción.
Y en política, la percepción es poder… o es desgaste.

Por otro lado, la senadora Lorenia Valles Sampedro está generando desde otra lógica; no desde el ruido, sino desde la constancia. Su presencia en comunidades, su cercanía con el gobierno estatal y su alineación con el grupo en el poder le permiten construir una estructura sin desgaste visible. No confronta, no se expone de más, pero está. Y en política, el que está de forma constante termina generando confianza.

Mientras tanto, en Hermosillo, el alcalde Antonio Astiazarán Gutiérrez sigue generando desde lo visible; obra pública, resultados concretos, cambios que la gente puede ver. El Libramiento Norponiente al 98% no es solo infraestructura; es percepción de avance, de orden y de gobierno que funciona. Y la percepción, cuando se repite, se convierte en una idea fija.
Ahí es donde se define todo.

Porque más allá de los movimientos individuales, hay una generación más profunda que sigue influyendo en todo el escenario político en Sonora: la de los apoyos sociales.
La política impulsada por Andrés Manuel López Obrador no solo generó programas, generó una mentalidad. La gente siente que esos apoyos forman parte de su estabilidad, de su vida cotidiana, y hasta hoy nadie en la oposición ha logrado generar una narrativa que le dé certeza de que esos beneficios continuarían si cambia el partido en el poder.

Ese es el punto clave.
Porque cuando no se genera confianza… se genera miedo. Y cuando hay miedo, no hay cambio. Por eso la pelea real en Sonora no está afuera. Está dentro de Morena.

De un lado, Lamarque, generando expansión, estructura y cercanía con el poder nacional, con una relación política de años con la presidenta Claudia Sheinbaum; del otro, Lorenia, generando estabilidad, alineación estatal y menor desgaste.

En Sonora, la elección no se va a decidir por quién levanta la mano ni por quién aparece más. Se va a decidir por quién logra generar algo más fuerte que un discurso:
confianza.
Porque al final, en política, no gana el que quiere… ni el que más se mueve…
gana el que construye, día con día, las condiciones para que la gente crea en él… o deja de hacerlo.

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