Tras más de año y medio de encerrarse en casa para evitar contagios de covid-19, algunos adultos mayores volvieron a los supermercados para ayudar a los clientes empacar sus compras y ayudarse con las propinas.

Tal es el caso de Don Rafael, de 65 años, y que con gusto, desde ayer regresó con ánimos y energía a su tienda, pues dice, extrañaba a los clientes.
Hoy necesitan más de nuestro apoyo, duraron mucho tiempo sin trabajar, hay que recibirlos con una gran sonrisa y si es de tus posibilidades apoyarlos económicamente, adelante.