Miércoles 16 de septiembre de 2026
Tercer principio: Vibración
SONORA 2027: LA MARCA ES UNA COSA, EL CANDIDATO ES OTRA
Morena conserva una amplia fortaleza como partido, pero las mediciones cambian cuando aparecen los nombres. Rumbo al 2027, la gran incógnita será cuánto pesa la marca y cuánto pesa quien finalmente aparezca en la boleta.
Por René Díaz | CajemeNews.com
El tercer principio del Kybalión es la Vibración.
Nada permanece quieto. Todo se mueve, todo cambia y aquello que hoy parece una verdad política mañana puede convertirse en una fotografía completamente diferente.
Y eso precisamente está ocurriendo en Sonora rumbo al 2027.
Porque si uno observa exclusivamente los partidos políticos, la elección parece tener una lectura bastante sencilla.
Una encuesta de Electoralia publicada el 8 de septiembre coloca a Morena con 40% de preferencia partidista, frente a 18% del PAN, 10% de Movimiento Ciudadano y 7% del PRI. En esa misma medición, Lorenia Valles obtiene 42% entre los perfiles de Morena y Javier Lamarque 23%. El estudio reporta 2,500 entrevistas y levantamiento del 1 al 6 de septiembre.
Vista desde ahí, la historia parece clara:
Morena tiene partido. Tiene marca. Tiene estructura. Y tiene una ventaja considerable.
Pero entonces ocurre algo interesante.
Quitamos por un momento los partidos y ponemos nombres.
Y la elección comienza a vibrar.
PulsoSonora publicó el pasado 14 de septiembre una medición digital con 4,238 participantes. Y aquí debemos hacer una precisión indispensable: se trata de un sondeo digital abierto, voluntario y no probabilístico, por lo que sus resultados describen a quienes participaron y no pueden extrapolarse estadísticamente a todo el electorado sonorense.
Aun con esa limitación, el ejercicio ofrece algo políticamente interesante.
Cuando pregunta solamente por personas, Antonio Astiazarán obtiene 34.5%, Lorenia Valles 19%, Célida López 15.4%, Javier Lamarque 15.3% y Luis Donaldo Colosio Riojas 10.3%.
Pero viene lo más interesante.
PulsoSonora hizo tres ejercicios hipotéticos colocando candidatos y partidos.
Con Lorenia Valles encabezando Morena-PT-PVEM, el resultado entre quienes respondieron fue: Astiazarán 40.9%, Lorenia 33.5%, Colosio 11.7% y 14% ninguno o indeciso.
Con Javier Lamarque: Astiazarán 40.2%, Lamarque 31.6%, Colosio 13.2% y 14.9% ninguno.
Y con Célida López: Astiazarán 40.3%, Célida 29.3%, Colosio 13% y 17.4% ninguno.
Insisto: no es una predicción electoral y su metodología no permite decir que esos porcentajes representan al conjunto de Sonora.
Pero políticamente deja sobre la mesa una pregunta que me parece mucho más importante que discutir quién subió dos puntos y quién bajó tres: ¿qué pesa más en Sonora: el partido o el candidato?
Porque una cosa es preguntar:
“¿Por qué partido votaría?”
Y otra muy diferente:
“¿Por quién votaría?”
Ahí puede encontrarse una de las claves de 2027.
Morena tiene una maquinaria política que ninguno de sus adversarios puede simplemente ignorar. Gobierna el estado, tiene presencia territorial y mantiene una base electoral importante.
Pero la marca no aparecerá sola en la boleta.
Tendrá nombre y apellido.
Y ese nombre puede ampliar, conservar o reducir la fortaleza que hoy tiene el partido.
Del otro lado sucede prácticamente lo contrario.
Antonio Astiazarán pertenece a una fuerza partidista que aparece considerablemente debajo de Morena cuando se pregunta exclusivamente por partidos, pero su nombre obtiene números mucho mayores cuando las mediciones preguntan directamente por personas.
Eso no significa que Toño tenga ganada la elección. Ni significa que Morena vaya a perderla.
Significa algo más interesante: hay indicios de que candidato y partido pueden estar aportando pesos distintos a la ecuación electoral.
Y precisamente por eso la decisión que tome Morena será mucho más importante de lo que parece. No solamente tendrá que escoger al ganador de una encuesta interna.
Tendrá que determinar quién conserva mejor su enorme ventaja partidista cuando llegue el momento de ponerle rostro a la boleta.
Hoy la pelea interna sigue abierta.
Lorenia Valles, Javier Lamarque, Célida López, María Dolores del Río, Froylán Gámez y Omar del Valle permanecen dentro del proceso. Morena Sonora incluso tuvo que salir públicamente hace unos días a negar versiones de que Lamarque ya había ganado la encuesta y aclaró que no existe todavía un resultado oficial.
Y ahora tenemos otro dato.
Morena ya avanzó en la definición de coordinaciones en diez de las 17 entidades que renovarán gubernatura en 2027, pero Sonora permanece entre las siete pendientes, junto con Baja California Sur, Chihuahua, Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí y Tlaxcala.
¿Por qué Sonora todavía no?
No conocemos públicamente la razón específica y sería irresponsable inventarla.
Pero políticamente la espera aumenta la tensión.
Porque mientras Morena decide, las encuestas continúan midiendo, los aspirantes continúan recorriendo, los adversarios continúan construyendo y la percepción pública continúa moviéndose. Eso es Vibración.
Lorenia aparece actualmente arriba de Lamarque en algunas mediciones recientes.
Lamarque conserva estructura, trayectoria y una posición importante dentro de Morena.
Célida sigue dentro del tablero.
Colosio empieza a mover otra parte del electorado.
Y Toño aparece con una característica que probablemente será central durante los próximos meses:
su nombre parece pesar bastante más que las siglas partidistas con las que eventualmente pudiera competir.
Ésa puede convertirse en una de las grandes batallas de Sonora 2027.
No solamente Morena contra PAN.
No solamente oficialismo contra oposición.
Será también:
marca contra candidato.
Morena tendrá que demostrar que su fuerza partidista puede transferirse al hombre o mujer que finalmente aparezca en la boleta.
Toño tendrá que demostrar exactamente lo contrario: que una candidatura personal puede compensar la diferencia que actualmente muestran algunas mediciones entre las fuerzas partidistas.
Y Colosio tendrá un desafío parecido: comprobar si un apellido de enorme reconocimiento puede convertirse en estructura y votos para un Movimiento Ciudadano que atraviesa movimientos internos importantes.
Falta mucho.
Las candidaturas todavía no están definidas y cualquier encuesta tomada hoy es solamente una fotografía de un proceso que seguirá cambiando.
Pero precisamente ahí está la advertencia del tercer principio:en política nada permanece inmóvil.
Hoy Morena puede tener la marca más fuerte.
Mañana importará quién la represente.
Hoy un aspirante puede tener conocimiento y buena imagen.
Mañana tendrá que convertirlos en votos.
Hoy podemos medir partidos.
Después tendremos candidatos.
Y cuando llegue ese momento podremos descubrir que la verdadera elección de Sonora nunca fue solamente entre colores, sino entre los nombres capaces —o incapaces— de convertir esos colores en votos.
Porque una cosa es Morena.
Y otra muy distinta es ponerle nombre y apellido a la boleta.
Esta es apenas una opinión personal, una lectura del instante y del momento histórico, político y social que nos tocó vivir. No pretende ser verdad absoluta; es experiencia, percepción y análisis. El lector tendrá siempre la última palabra: creer, dudar o pensar distinto.





















