Martes 15 de septiembre de 2026
Segundo principio: Correspondencia
MC SE FRACTURA, PERO APUESTA TODO A COLOSIO RUMBO AL 2027
Movimiento Ciudadano enfrenta una cascada de renuncias en Sonora mientras su nueva dirigencia cierra filas alrededor de Luis Donaldo Colosio Riojas. Cinco nuevos liderazgos abandonaron recientemente el partido, entre ellos cuatro regidores, pero MC responde colocando prácticamente todas sus fichas sobre Colosio. La gran pregunta rumbo a 2027 es si un candidato de alto impacto puede compensar la estructura que el partido naranja está perdiendo en el camino.
Por René Díaz | CajemeNews.com
El segundo principio del Kybalión, Correspondencia, sostiene que como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera.
Y pocas cosas describen mejor el momento que vive Movimiento Ciudadano en Sonora.
Porque arriba ocurre una cosa.
Y abajo, otra.
Arriba, MC tiene en Luis Donaldo Colosio Riojas la posibilidad de presentar uno de los nombres de mayor reconocimiento para disputar la gubernatura. Abajo, comienza a perder cuadros, dirigentes y estructura. Durante los últimos días cinco liderazgos vinculados a diferentes municipios anunciaron su salida: Adolfo Domínguez, de Navojoa; Romeo Ernesto Porchas Serecer, de La Colorada; Guillermo Ybarra Osuna, de Villa Pesqueira; Jesús Francisco Elías Soto, de Bacoachi, y Roberto Romero Guerrero, liderazgo político de Empalme y excandidato, quien ya no se desempeña como regidor en funciones.
Hablamos de cinco liderazgos, entre ellos cuatro regidores.
Pero esas salidas se agregan a otras de mayor peso político. Antes se fueron Natalia Rivera Grijalva, quien encabezaba MC en Sonora; Rogelio Cota, dirigente municipal en Hermosillo; María de Jesús “Chuyita” Martínez y otros cuadros partidistas. Vistas individualmente pueden explicarse como diferencias políticas.
Vistas juntas comienzan a formar una palabra mucho más incómoda: fractura.
Movimiento Ciudadano lo sabe.
Quizá por eso la respuesta de su nueva dirigencia fue tan contundente. Este fin de semana Isaac Barrios Ochoa asumió la coordinación estatal de MC en sustitución de Natalia Rivera y prácticamente desde su primer mensaje puso a Colosio en el centro del proyecto naranja.
Barrios dijo que Movimiento Ciudadano está listo para caminar junto a Luis Donaldo y lo calificó como “el mejor caballo para ganar esta carrera”.
Eso políticamente dice muchísimo. Porque Colosio todavía no ha anunciado formalmente que vaya a competir por Sonora. Pero Movimiento Ciudadano ya comienza a comportarse como si fuera su candidato.
Y sus adversarios también.
El propio Alfonso Durazo lo metió anticipadamente al ring al cuestionar públicamente su experiencia política, mientras Colosio respondió posteriormente a los cuestionamientos sobre su origen sonorense diciendo que ha sido sonorense toda su vida.
Así que tenemos una situación bastante peculiar:
Colosio todavía no dice “voy”, pero prácticamente todos están actuando como si ya hubiera dicho que sí. Ahí comienza la Correspondencia.
Porque mientras arriba crece Colosio, abajo se encoge parte de Movimiento Ciudadano.
Y ése puede convertirse en el principal desafío naranja rumbo a 2027.
Colosio aporta apellido. Aporta conocimiento nacional. Aporta una historia política inevitablemente vinculada con Sonora.
Puede atraer voto joven, ciudadano, independiente e incluso electores que probablemente jamás votarían por Movimiento Ciudadano si otro nombre encabezara la boleta.
Pero existe algo que ningún apellido puede sustituir completamente: estructura.
Colosio no puede estar personalmente en los 72 municipios.
No puede organizar cada sección electoral.
No puede cuidar cada casilla.
No puede construir cada comité.
Para eso necesita partido.
Necesita operadores, dirigentes municipales, candidatos locales, representantes y gente trabajando en territorio. Y precisamente algunas de esas piezas son las que MC está perdiendo.
Todavía existe un agravante.
Parte de quienes abandonan Movimiento Ciudadano no se están retirando de la política.
Se están cambiando de proyecto.
Algunos han terminado incorporándose a Sonora Con Todo, la estructura que impulsa el proyecto político de Antonio Astiazarán.
Es decir: MC no solamente pierde algunas piezas.
Algunas de esas piezas fortalecen a quien eventualmente podría convertirse en uno de sus principales competidores por el voto opositor.
Entonces el tablero de Sonora comienza a ponerse extraordinariamente interesante.
Morena mantiene una enorme fortaleza como partido, pero todavía no define candidatura. Una medición de GobernArte publicada el 12 de septiembre coloca, dentro de los perfiles de Morena-PT-PVEM, a Lorenia Valles con 30.3% y Javier Lamarque con 23.2%. Es solamente una encuesta y no determina el resultado del proceso interno, pero confirma que la candidatura oficialista continúa en disputa.
Del otro lado está Toño. ahora aparece Colosio.
Por eso Movimiento Ciudadano enfrenta una paradoja. Puede conseguir al candidato que necesitaba precisamente cuando comienza a perder parte de la estructura que necesita para sostenerlo. Pero tampoco debemos cometer el error contrario y dar por muerto al partido naranja.
Una eventual candidatura de Colosio podría producir exactamente el fenómeno inverso: atraer nuevos liderazgos, reconstruir estructura y convertir a MC en receptor de personajes que hoy están en otros partidos.
Todavía falta mucho.
Pero ésa será la verdadera prueba de Isaac Barrios. No solamente detener las renuncias.
Reconstruir abajo lo que Colosio puede generar arriba.
Porque ahí está la Correspondencia política de este martes.
Arriba puede existir candidato.
Abajo tiene que existir partido.
Arriba puede existir popularidad.
Abajo tiene que existir estructura.
Arriba puede existir Colosio.
Pero abajo tiene que existir Movimiento Ciudadano.
De lo contrario, MC podría llegar a 2027 frente a la paradoja más extraña de todas:
tener al candidato que siempre quiso, pero no tener ya el mismo partido que necesitaba para hacerlo gobernador.
Esta es apenas una opinión personal, una lectura del instante y del momento histórico, político y social que nos tocó vivir. No pretende ser verdad absoluta; es experiencia, percepción y análisis. El lector tendrá siempre la última palabra: creer, dudar o pensar distinto.























