Jueves: Polaridad
PAULINA: ¿HERMOSILLO… O YA HAY PLAN B?
Las encuestas la colocan por ahora en tercer lugar entre los perfiles de Morena para Hermosillo; mientras tanto, ya hubo acercamiento con el PT y ahora circula la versión de que podría explorar una diputación plurinominal por el Verde. ¿Está construyendo solamente para la alcaldía o también preparando una salida alterna rumbo a 2027?
Por René Díaz | CajemeNews.com
El principio de Polaridad sostiene que todo tiene dos polos y que entre un extremo y otro existen distintos grados. En política, pocas veces existe solamente un camino. Quien aspira a una posición importante suele construir una ruta principal, pero también procura no quedarse sin opciones si las circunstancias cambian.
Y eso es precisamente lo que empieza a resultar interesante alrededor de Paulina Ocaña.
Desde hace meses su nombre aparece entre quienes podrían buscar la Presidencia Municipal de Hermosillo por Morena. Su exposición pública ha aumentado, recorre territorio, participa en jornadas gubernamentales, encabeza eventos y mantiene una posición privilegiada como jefa de la Oficina del Ejecutivo estatal.
Además, no es ningún secreto político su cercanía con Alfonso Durazo.
Todo eso permite pensar que Paulina está construyendo una ruta hacia Hermosillo.
Pero aparece un problema:
las encuestas.
La medición reciente de GobernArte que revisamos coloca a Wendy Briceño con 29.8% de las preferencias entre los perfiles evaluados de Morena para Hermosillo; después aparece Jacobo Mendoza con 16.8% y Paulina Ocaña con 15.3%.
Es decir, Paulina aparece actualmente en tercer lugar entre esos nombres.
Eso no significa que esté fuera.
Falta muchísimo para la definición, las encuestas son fotografías del momento y Paulina incluso ha mostrado crecimiento respecto de mediciones anteriores.
Pero tampoco podemos ignorar lo evidente:
hoy no va encabezando la interna.
Y entonces empiezan a cobrar sentido político algunos movimientos que, vistos individualmente, podrían parecer simplemente institucionales.
Uno de ellos ocurrió con el Partido del Trabajo.
Paulina se reunió con Ramón Flores, dirigente estatal del PT y diputado federal, además de alcaldes y alcaldesas vinculados a ese partido. Oficialmente, la explicación fue institucional: dar seguimiento a compromisos del gobernador Alfonso Durazo con los municipios.
No tenemos elementos para afirmar que ahí se negociara una candidatura.
Pero políticamente el encuentro llamó la atención por una razón elemental: el PT será nuevamente una pieza importante en la construcción electoral de la 4T rumbo a 2027.
Y ahora aparece el otro polo.
El Partido Verde.
Esta semana comenzó a circular en columnas políticas una versión según la cual Paulina estaría explorando la posibilidad de obtener una diputación plurinominal por el PVEM.
Hasta este momento no encontré una confirmación pública de Paulina Ocaña, del Verde o de Morena.
Por eso debemos llamarlo exactamente por lo que es: una versión periodística, no un hecho confirmado.
Pero en política los rumores también merecen observarse cuando coinciden con movimientos que ya están ocurriendo.
Y el Verde está precisamente en un proceso de reorganización en Sonora.
Manuel Ignacio “Maloro” Acosta, exalcalde de Hermosillo y antiguo cuadro priista, asumió la dirigencia estatal del PVEM con el objetivo declarado de fortalecer al partido, sumar perfiles y mantener su participación dentro de la alianza con Morena y PT rumbo a 2027.
Entonces empiezan a aparecer las piezas.
Paulina quiere seguir trabajando por Hermosillo y no ha descartado públicamente una candidatura.
Paulina aparece tercera en una medición reciente de la interna morenista.
Paulina ya tuvo un encuentro institucional con dirigentes y alcaldes del PT.
Y ahora aparece una versión periodística que la coloca explorando una eventual plurinominal por el Verde. ¿Casualidad?
Puede ser. ¿Plan B? También podría ser.
Pero todavía no tenemos elementos suficientes para afirmarlo. Lo que sí podemos hacer es preguntarnos algo mucho más interesante: ¿Paulina está construyendo exclusivamente para Hermosillo o está construyendo suficiente capital político para tener varias puertas abiertas en 2027?
Porque existe una diferencia.
Una aspirante que solamente tiene una candidatura posible depende completamente de ganar esa candidatura.
Una figura que mantiene relación con Morena, PT y Verde puede tener varias rutas dentro de la misma coalición. Y aquí entra la Polaridad.
Hermosillo o Congreso. Mayoría relativa o plurinominal.Morena o alguno de sus aliados.
No necesariamente significan ruptura. Al contrario. PT y Verde forman parte del mismo bloque político que Morena, por lo que una eventual candidatura por alguno de esos partidos podría surgir incluso como parte de los acuerdos de coalición.
Eso es precisamente lo que habrá que observar.
Porque las alianzas no solamente sirven para sumar votos. También sirven para acomodar candidaturas. Cuando tres partidos construyen una coalición tienen que repartir distritos, municipios, posiciones legislativas y espacios de representación. Y ahí aparecen oportunidades para personajes que quizá no consigan la candidatura originalmente buscada.
Paulina tiene además una ventaja política que no aparece necesariamente en una encuesta:
su relación con el grupo gobernante. Es una de las funcionarias cercanas al gobernador y ocupa una posición desde la cual participa en asuntos importantes de la administración estatal.
Eso no significa que Durazo vaya a decidir su futuro político.
Mucho menos podemos afirmar que exista una candidatura reservada para ella.
Pero sería ingenuo pensar que esa cercanía no constituye capital político.
La pregunta es qué hará con él. Porque Hermosillo será una elección complicada.
Morena aparece competitivo como partido, pero tendrá que enfrentar la estructura que deje Antonio Astiazarán después de seis años gobernando la capital. Y dentro de Morena, antes de enfrentar a la oposición, Paulina tendría que resolver su propia competencia.
Hoy Wendy Briceño aparece arriba.
Jacobo Mendoza también está en la pelea.
Paulina viene detrás.
Y todavía pueden aparecer otros nombres.
Entonces quizá la verdadera estrategia no sea apostarlo todo a una sola carta.
Puede ser mantener abierta Hermosillo mientras se construyen otras posibilidades.
Una diputación federal.
Una diputación local.
Una posición plurinominal.
O cualquier espacio que eventualmente resulte de la negociación entre Morena, PT y Verde.
No sabemos cuál.
Pero existe otro detalle que no deberíamos perder de vista: Paulina es joven políticamente. Para ella, 2027 no necesariamente tiene que ser el destino final. Puede ser otro escalón. Una alcaldía de Hermosillo la colocaría inmediatamente entre las figuras con mayor proyección estatal. Una diputación también le permitiría continuar construyendo trayectoria. Y una posición legislativa plurinominal tendría una ventaja evidente: dependiendo del lugar en la lista y del resultado electoral, podría representar una ruta mucho menos incierta que ganar primero una interna y después una elección municipal.
Por eso quizá el rumor del Verde no debe analizarse solamente preguntando si es verdadero o falso. Hay que observar si políticamente tiene lógica. Y hoy la tiene. Porque Paulina enfrenta una realidad: quiere crecer, tiene cercanía con el poder y está construyendo presencia, pero las encuestas todavía no la colocan encabezando Hermosillo.
Entonces la Polaridad aparece sola.
Puede seguir buscando el extremo mayor:
la Presidencia Municipal.
Pero al mismo tiempo puede mantener abierto el otro: el Congreso.
Y quizá ésa sea la verdadera jugada.
No abandonar Hermosillo.
No renunciar a Morena.
No romper con nadie.
Simplemente construir suficientes relaciones para que, cuando llegue 2027, Paulina tenga más de una puerta por dónde entrar.
Porque en política tener un Plan B no necesariamente significa haber renunciado al Plan A. A veces significa exactamente lo contrario:
seguir peleando por el Plan A sabiendo que, si no llega, ya construiste el siguiente movimiento.
Esta es apenas una opinión personal, una lectura del instante y del momento histórico, político y social que nos tocó vivir. No pretende ser verdad absoluta; es experiencia, percepción y análisis. El lector tendrá siempre la última palabra: creer, dudar o pensar distinto.























